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El accidente de Chernobyl, 30 años después

Lunes, 25 Abril 2016 07:40

 

El accidente de Chernobyl, 30 años después
El 26 de abril de 2016 se cumple el 30 aniversario del accidente en la Unidad 4 de la central nuclear de Chernobyl en Ucrania, que dio lugar a una gran liberación de radionucleídos que se depositaron sobre un área muy amplia en el hemisferio norte, particularmente en Europa y, más particularmente, en Bielorrusia, el norte de Ucrania y parte de Rusia occidental.

Mucho trabajo se ha llevado a cabo desde entonces, inmediatamente después del accidente y en estos 30 años, a fin de asegurar el área, limitar la exposición de la población, proporcionar apoyo y seguimiento médico a los afectados y estudiar las consecuencias para la salud del accidente.

Se han organizado varias conferencias y reuniones internacionales para extraer lecciones de los 30 años de seguimiento, incluyendo:
- Una conferencia en Kiev, Ucrania, Health effects of the Chernobyl Accident – 30 years aftermath (Efectos sobre la salud del accidente de Chernobyl - 30 años después), del 18 al 19 de abril de 2016, organizada por el Centro de Investigación Nacional de Ucrania para la Medicina de las Radiaciones. Reunió a los principales expertos en los campos de la biología de la radiación y la medicina, profesionales de la salud, responsables políticos, así como expertos en situaciones de emergencia radiológica y prevención médica para analizar la experiencia de 30 años de estudios sobre Chernobyl, con atención especial a los efectos de la radiación ionizante en dosis bajas.
- Una conferencia patrocinada por la ONU, Chernobyl 30 years on. From the accident to recovery and sustainable social and economic development of the affected areas (Chernobyl 30 años después. Desde el accidente a la recuperación y el desarrollo social y económico sostenible de las zonas afectadas), que se está llevando a cabo los días 25 y 26 de abril de 2016 Minsk, Bielorrusia. Los participantes van a revisar los progresos realizados durante el Decenio de Recuperación y Desarrollo Sostenible de las Regiones Afectadas (2006-2016) de las Naciones Unidas.
- Una reunión especial del 70º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, el 26 de abril de 2016, en Nueva York, para conmemorar el 30 aniversario del desastre de Chernobyl.
- Una conferencia internacional, Health Effects of Chernobyl: Prediction and Actual Data 30 years after the Accident (Efectos sobre la salud de Chernobyl: Predicción y datos reales 30 años después del accidente), que se llevará a cabo los días 17 a 19 de mayo de 2016, en Obninsk, Rusia, centrada también en las lecciones aprendidas sobre los efectos sobre la salud de las radiaciones ionizantes, en particular en cuanto a la biología y la ecología de la radiación, epidemiología y dosimetría de la radiación, protección radiológica y seguridad, así como aspectos relacionados con la medicina de emergencia y salud pública.
- Un simposio científico internacional, Scientific Symposium - Chernobyl: 30 years after (Simposio Científico - Chernobyl: 30 años después) que se llevará a cabo en la Agencia Internacional de la OMS para la Investigación sobre el Cáncer, en Lyon, Francia, el 11 de junio de 2016, para revisar los conocimientos actuales sobre las consecuencias a largo plazo del accidente para la salud y discutir futuras direcciones de investigación para mejorar nuestra comprensión acerca de los efectos de la radiación en dosis bajas sobre la salud humana.

Lo que hemos aprendido en estos 30 años
El accidente de Chernobyl provocó que muchos millones de personas estuvieran expuestas a radiación ionizante en las zonas más contaminadas de Bielorrusia, Rusia y Ucrania. Algunas poblaciones han sufrido sin duda impactos sobre la salud de las consecuencias radiológicas del accidente, en especial los trabajadores de los servicios de emergencia de Chernobyl que sufrieron en primer lugar el síndrome de radiación aguda, y los jóvenes que desarrollaron cáncer de tiroides como consecuencia de las secuelas de aquel accidente. También se han observado, aunque en menor medida, un aumento de los casos de leucemia y de riesgo de cáncer de tiroides, así como la incidencia de cataratas, entre los que participaron en la limpieza del accidente, los llamados "liquidadores de Chernobyl", y hay indicios de aumento del riesgo de cáncer de mama en mujeres jóvenes en las zonas más contaminadas y de enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares entre los liquidadores. También ha habido numerosos informes de otros efectos sobre la salud, pero la falta de adecuada dosimetría y limitaciones metodológicas impiden en este momento su interpretación.
 
Muchos otros, sin embargo, han sufrido graves consecuencias no directamente relacionadas con los efectos biológicos de la radiación, sino más bien inducidos por el evento en sí, la presencia de contaminación radiactiva y las consiguientes medidas de emergencia y de remediación que se tomaron, y/o incertidumbres acerca de los niveles de radiación y efectos sobre la salud. En este apartado se incluyen liquidadores que desarrollaron ansiedad, depresión, trastornos de estrés postraumático y tendencias suicidas, así como los evacuados y residentes de las zonas contaminadas, cuyas vidas se vieron afectadas por la emergencia y/o las acciones de remediación, y que continúan experimentando trastornos sociales y económicos como resultado de los niveles elevados de radiactividad en el medio ambiente.
 
Además de los efectos sobre la salud directos e indirectos de Chernobyl, un aspecto muy importante es el enorme coste socioeconómico del accidente y de su remediación, especialmente el coste de la descontaminación y contención. Aunque se construyó un "sarcófago" en torno al reactor dañado en 1986, fue ésta una medida de contención temporal, para un período de aproximadamente 30 años. Desde hace años, se trabaja para reforzar las paredes y parchear orificios a fin de evitar que se escape polvo radiactivo, mientras que la construcción de un nuevo contenedor de seguridad - con un coste estimado de 1.5 millones de euros (Wikipedia - 22/04/2016) -, cuya construcción se anunció poco después del 10º aniversario, aún no se ha completado.
 
Efectos sobre la salud: el futuro
Desde hace décadas, la comunidad científica internacional ha venido recomendando establecer un sistema de financiación seguro y coordinado y un mecanismo organizativo para la investigación sobre las consecuencias sanitarias del accidente. A pesar de que hace ya 30 años del accidente, hay una serie de razones por las que esto sigue siendo necesario:
- Los efectos sobre la salud de este accidente europeo continúan y sus efectos futuros son inciertos.
- El conocimiento que se tiene de los efectos de la radiación se basan en gran medida en estudios sobre la bomba atómica, pero el tipo de exposición de Chernobyl fue muy diferente.
- Las hipótesis sobre riesgos de exposición a bajas dosis se han visto cuestionados por avances recientes en radiobiología.
- Las estimaciones de muertes debidas al accidente de Chernobyl varían considerablemente.
 
En 2011, el ARCH project, financiado por la Comisión Europea y coordinado por la Agencia Internacional de la OMS para la Investigación sobre el Cáncer, publicó su agenda estratégica de investigación para la investigación a largo plazo sobre los efectos para la salud de Chernobyl (1, 2). En ella se incluye la creación de una Fundación para la Investigación de los Efectos sobre la Salud de Chernobyl virtual, similar a la Fundación para la Investigación de los Efectos de la Radiación que se creó en Hiroshima y Nagasaki algunos años después de la  exposición a las bombas atómicas en Japón, así como una serie de estudios monográficos que cubran las principales consecuencias para la salud. Estos estudios incluyen el problema del cáncer de tiroides, el aumento del cáncer de mama, alteraciones moleculares-genéticas heredadas, y varios tipos de cáncer, cataratas y otras enfermedades no cancerosas en liquidadores y en la población expuesta en general. Los estudios a largo plazo de los grupos ya existentes con dosis de radiación conocidas proporcionarían información muy valiosa sobre los riesgos de la exposición tanto externa como interna a lo largo de la vida.
 
Como concluye ARCH: "A menos que tales estudios coordinados se lleven a cabo, junto con un mecanismo para asegurar su financiación a largo plazo, las consecuencias a largo plazo de un accidente nuclear que implica la exposición a la radiación de muchos millones de personas no van a ser estudiados adecuadamente, se darán alas a las especulaciones y se perderán los conocimientos esenciales para evaluar los riesgos de la exposición a la radiación".

El 26 de abril de 2016 se cumple el 30 aniversario del accidente en la Unidad 4 de la central nuclear de Chernobyl en Ucrania, que dio lugar a una gran liberación de radionucleídos que se depositaron sobre un área muy amplia en el hemisferio norte, particularmente en Europa y, más particularmente, en Bielorrusia, el norte de Ucrania y parte de Rusia occidental.
 
Mucho trabajo se ha llevado a cabo desde entonces, inmediatamente después del accidente y en estos 30 años, a fin de asegurar el área, limitar la exposición de la población, proporcionar apoyo y seguimiento médico a los afectados y estudiar las consecuencias para la salud del accidente.
 
Se han organizado varias conferencias y reuniones internacionales para extraer lecciones de los 30 años de seguimiento, incluyendo:
 
- Una conferencia en Kiev, Ucrania, Health effects of the Chernobyl Accident – 30 years aftermath (Efectos sobre la salud del accidente de Chernobyl - 30 años después), del 18 al 19 de abril de 2016, organizada por el Centro de Investigación Nacional de Ucrania para la Medicina de las Radiaciones. Reunió a los principales expertos en los campos de la biología de la radiación y la medicina, profesionales de la salud, responsables políticos, así como expertos en situaciones de emergencia radiológica y prevención médica para analizar la experiencia de 30 años de estudios sobre Chernobyl, con atención especial a los efectos de la radiación ionizante en dosis bajas.
- Una conferencia patrocinada por la ONU, Chernobyl 30 years on. From the accident to recovery and sustainable social and economic development of the affected areas (Chernobyl 30 años después. Desde el accidente a la recuperación y el desarrollo social y económico sostenible de las zonas afectadas), que se está llevando a cabo los días 25 y 26 de abril de 2016 Minsk, Bielorrusia. Los participantes van a revisar los progresos realizados durante el Decenio de Recuperación y Desarrollo Sostenible de las Regiones Afectadas (2006-2016) de las Naciones Unidas.
- Una reunión especial del 70º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, el 26 de abril de 2016, en Nueva York, para conmemorar el 30 aniversario del desastre de Chernobyl.
- Una conferencia internacional, Health Effects of Chernobyl: Prediction and Actual Data 30 years after the Accident (Efectos sobre la salud de Chernobyl: Predicción y datos reales 30 años después del accidente), que se llevará a cabo los días 17 a 19 de mayo de 2016, en Obninsk, Rusia, centrada también en las lecciones aprendidas sobre los efectos sobre la salud de las radiaciones ionizantes, en particular en cuanto a la biología y la ecología de la radiación, epidemiología y dosimetría de la radiación, protección radiológica y seguridad, así como aspectos relacionados con la medicina de emergencia y salud pública.
- Un simposio científico internacional, Scientific Symposium - Chernobyl: 30 years after (Simposio Científico - Chernobyl: 30 años después) que se llevará a cabo en la Agencia Internacional de la OMS para la Investigación sobre el Cáncer, en Lyon, Francia, el 11 de junio de 2016, para revisar los conocimientos actuales sobre las consecuencias a largo plazo del accidente para la salud y discutir futuras direcciones de investigación para mejorar nuestra comprensión acerca de los efectos de la radiación en dosis bajas sobre la salud humana.
 
Lo que hemos aprendido en estos 30 años
El accidente de Chernobyl provocó que muchos millones de personas estuvieran expuestas a radiación ionizante en las zonas más contaminadas de Bielorrusia, Rusia y Ucrania. Algunas poblaciones han sufrido sin duda impactos sobre la salud de las consecuencias radiológicas del accidente, en especial los trabajadores de los servicios de emergencia de Chernobyl que sufrieron en primer lugar el síndrome de radiación aguda, y los jóvenes que desarrollaron cáncer de tiroides como consecuencia de las secuelas de aquel accidente. También se han observado, aunque en menor medida, un aumento de los casos de leucemia y de riesgo de cáncer de tiroides, así como la incidencia de cataratas, entre los que participaron en la limpieza del accidente, los llamados "liquidadores de Chernobyl", y hay indicios de aumento del riesgo de cáncer de mama en mujeres jóvenes en las zonas más contaminadas y de enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares entre los liquidadores. También ha habido numerosos informes de otros efectos sobre la salud, pero la falta de adecuada dosimetría y limitaciones metodológicas impiden en este momento su interpretación.
 
Muchos otros, sin embargo, han sufrido graves consecuencias no directamente relacionadas con los efectos biológicos de la radiación, sino más bien inducidos por el evento en sí, la presencia de contaminación radiactiva y las consiguientes medidas de emergencia y de remediación que se tomaron, y/o incertidumbres acerca de los niveles de radiación y efectos sobre la salud. En este apartado se incluyen liquidadores que desarrollaron ansiedad, depresión, trastornos de estrés postraumático y tendencias suicidas, así como los evacuados y residentes de las zonas contaminadas, cuyas vidas se vieron afectadas por la emergencia y/o las acciones de remediación, y que continúan experimentando trastornos sociales y económicos como resultado de los niveles elevados de radiactividad en el medio ambiente.
 
Además de los efectos sobre la salud directos e indirectos de Chernobyl, un aspecto muy importante es el enorme coste socioeconómico del accidente y de su remediación, especialmente el coste de la descontaminación y contención. Aunque se construyó un "sarcófago" en torno al reactor dañado en 1986, fue ésta una medida de contención temporal, para un período de aproximadamente 30 años. Desde hace años, se trabaja para reforzar las paredes y parchear orificios a fin de evitar que se escape polvo radiactivo, mientras que la construcción de un nuevo contenedor de seguridad - con un coste estimado de 1.5 millones de euros (Wikipedia - 22/04/2016) -, cuya construcción se anunció poco después del 10º aniversario, aún no se ha completado.
 
Efectos sobre la salud: el futuro
Desde hace décadas, la comunidad científica internacional ha venido recomendando establecer un sistema de financiación seguro y coordinado y un mecanismo organizativo para la investigación sobre las consecuencias sanitarias del accidente. A pesar de que hace ya 30 años del accidente, hay una serie de razones por las que esto sigue siendo necesario:
- Los efectos sobre la salud de este accidente europeo continúan y sus efectos futuros son inciertos.
- El conocimiento que se tiene de los efectos de la radiación se basan en gran medida en estudios sobre la bomba atómica, pero el tipo de exposición de Chernobyl fue muy diferente.
- Las hipótesis sobre riesgos de exposición a bajas dosis se han visto cuestionados por avances recientes en radiobiología.
- Las estimaciones de muertes debidas al accidente de Chernobyl varían considerablemente.

En 2011, el ARCH project, financiado por la Comisión Europea y coordinado por la Agencia Internacional de la OMS para la Investigación sobre el Cáncer, publicó su agenda estratégica de investigación para la investigación a largo plazo sobre los efectos para la salud de Chernobyl (1, 2). En ella se incluye la creación de una Fundación para la Investigación de los Efectos sobre la Salud de Chernobyl virtual, similar a la Fundación para la Investigación de los Efectos de la Radiación que se creó en Hiroshima y Nagasaki algunos años después de la  exposición a las bombas atómicas en Japón, así como una serie de estudios monográficos que cubran las principales consecuencias para la salud. Estos estudios incluyen el problema del cáncer de tiroides, el aumento del cáncer de mama, alteraciones moleculares-genéticas heredadas, y varios tipos de cáncer, cataratas y otras enfermedades no cancerosas en liquidadores y en la población expuesta en general. Los estudios a largo plazo de los grupos ya existentes con dosis de radiación conocidas proporcionarían información muy valiosa sobre los riesgos de la exposición tanto externa como interna a lo largo de la vida.

Como concluye ARCH: "A menos que tales estudios coordinados se lleven a cabo, junto con un mecanismo para asegurar su financiación a largo plazo, las consecuencias a largo plazo de un accidente nuclear que implica la exposición a la radiación de muchos millones de personas no van a ser estudiados adecuadamente, se darán alas a las especulaciones y se perderán los conocimientos esenciales para evaluar los riesgos de la exposición a la radiación".